Colegios en España: lo que necesitas saber si estás pensando en venir con tus hijos

Cuando una familia se plantea venir a vivir a España, uno de los temas que más inquietud genera es el colegio. No solo por la calidad educativa, sino también por el tipo de sistema, los procesos de admisión y la enorme cantidad de conceptos nuevos que aparecen de un día para otro. Si vienes desde latinoamerica es normal sentir que estás aprendiendo desde cero cómo funciona toda la estructura escolar. Y si vienes con niños, toda decisión sobre barrios, alquiler y organización familiar pasa inevitablemente por este tema.
Tipos de colegios en España
En España existen tres grandes tipos de colegios: públicos, concertados y privados. Aunque todos forman parte del sistema educativo nacional y comparten currículo básico, funcionan de manera distinta en cuanto a financiación, admisión y estilo. Entender estas diferencias desde temprano te permite tomar decisiones más realistas y evitar frustraciones cuando ya estés aquí.
Los colegios públicos son completamente financiados por el Estado y no tienen un coste mensual. Son gratuitos, salvo por gastos puntuales como comedor o material escolar. En general, ofrecen buena calidad educativa y tienen un alumnado muy diverso. El punto más importante —y a veces el más determinante— es que la admisión se basa en un sistema de “puntos”, donde la cercanía al domicilio del colegio pesa muchísimo. Si no vives en la zona de influencia, es muy difícil conseguir plaza, especialmente en ciudades grandes. Por eso, muchas familias terminan eligiendo casa en función del colegio y no al revés.
Los concertados son centros de gestión privada pero financiados en gran parte por fondos públicos. Son una especie de punto intermedio: mantienen un “subsidio” del Estado, pero también suelen solicitar un aporte mensual voluntario (que en la práctica casi siempre se paga). Tienen un proyecto educativo más propio, a veces religioso, a veces bilingüe, y suelen ofrecer más actividades extraescolares. También funcionan por sistema de puntos, así que nuevamente el lugar donde vivas influye muchísimo en si obtienes plaza o no.
Los privados, por su parte, se financian exclusivamente con pagos de las familias. Aquí la oferta es muy amplia: colegios internacionales, metodologías alternativas como Montessori o Waldorf, programas bilingües o trilingües y propuestas más personalizadas. Su principal ventaja es la flexibilidad de admisión: si llegas a mitad de curso o fuera de los plazos oficiales, es probable que encuentres algún colegio privado disponible. Por supuesto, su mayor desventaja es el precio, que puede ser alto, especialmente si tienes varios hijos.
El sistema de puntos: lo que sí o sí debes entender
Más allá del tipo de colegio, hay algo que todas las familias deben conocer: el famoso sistema de puntos. La admisión tanto en públicos como en concertados no funciona como “quiero este colegio y ya está”. Las familias solicitan varias opciones y entran en una especie de proceso de baremación donde se suman puntos según criterios muy concretos. Y el criterio más importante, casi siempre, es vivir cerca del colegio. También suman puntos cosas como tener hermanos ya matriculados, ser familia numerosa o tener alguna circunstancia particular. Esto es clave para quien migra, porque significa que si llegas a mitad de año o sin un domicilio fijo, no podrás elegir colegio libremente; te asignarán el que tenga plazas disponibles cerca de donde estés empadronado.
El calendario escolar
Algo que también sorprende cuando vienes desde Latinoamérica es que el calendario escolar es distinto. El curso en España comienza en septiembre y termina en junio, con vacaciones en Navidad, Semana Santa y algunos “puentes” a lo largo del año. La jornada escolar suele ser completa, de mañana y tarde, con una pausa para el almuerzo en el colegio si contratas el servicio de comedor. El comedor es pagado aparte y su coste varía según el colegio y la ciudad.
Calidad, adaptación emocional y otras cosas importantes
En cuanto a la calidad, no existe un ranking oficial, así que no verás listas estatales comparando colegios. La manera más realista de evaluar un centro es revisar su proyecto educativo, ver si su enfoque encaja con tus hijos, y observar aspectos prácticos como la cercanía a casa, el tamaño del colegio o el idioma. En ciudades grandes, algunos colegios tienen programas bilingües muy intensos, y si tus hijos no están acostumbrados al inglés, un programa con muchas asignaturas en ese idioma puede ser un inicio duro. Es importante mirarlo sin idealizar.
Para familias migrantes, la distancia entre casa y colegio afecta muchísimo la calidad de vida. España, especialmente en ciudades como Barcelona o Madrid, tiene tráfico, transporte público variado y distancias que a veces se subestiman. Lo que parece un trayecto de 15 minutos en Google Maps puede convertirse en 40 en hora punta. Y repetir eso dos veces al día, con niños cansados y padres trabajando, termina pasando factura.
Otro punto importante es la adaptación emocional. Algunos colegios tienen departamentos de orientación muy activos, otros no tanto. Si vienes con niños que son sensibles a los cambios, tímidos o que van a llegar a mitad de curso, vale la pena preguntar específicamente por los planes de acogida para alumnado nuevo.
En resumen, elegir colegio en España no es solo comparar metodologías o instalaciones. Es pensar en logística, en realismo, en cómo será la rutina diaria de tus hijos y en cómo encaja ese colegio con el barrio donde vivirás. Es un proceso que, para quien migra, juega un rol enorme en la estabilidad familiar durante los primeros meses.
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Migrar con hijos nunca es simple, pero con la información adecuada puede ser muchísimo más llevadero. Aquí estoy para acompañarte en ese proceso.
Creadora de Plan España. Chilena y madre de cuatro hijos, vive en Barcelona y acompaña a familias latinoamericanas que están evaluando migrar, ofreciendo claridad y orientación práctica desde su experiencia personal.

